Democràcia Real Ja

Democràcia Real Ja (27)

Sábado, 11 Julio 2015 15:05

"Debes cambiaR tu vida "Entevista"

Escrito por

 

Entrevista

 

 

Amador Fernández-Savater, en el cuarto aniversario del 15M: "Debes cambiar tu vida"

 

 

Reflexiones de Amador Fdez-Savater, investigador-activista, en conversación con el blog argentino Lobo Suelto

¿Qué tipo de posibilidad política abrió el 15M hace cuatro años? ¿Qué relación hay entre la política 15M y los nuevos dispositivos electorales que disputan hoy el poder?

- entrevistado por Martín P. Weber / Lobo Suelto

21/05/2015 - 20:38

Amador Fernández-Savater (foto: lavaca.org)

Amador Fernández-Savater (foto: lavaca.org)

En un texto de enero de 2012, definiste el 15M como "un clima", ¿qué significaba eso?

Creo que ahora lo tengo un poco más claro que entonces. El término lo escuché en una asamblea ("el 15M es un clima en el que otras cosas se vuelven posibles", dijo alguien) y me pareció una imagen adecuada para llamar la atención sobre que el 15M desbordaba lo que se organizaba bajo la etiqueta 15M.

 

Seis meses después de los campamentos, miles de personas habían "vuelto a hacer su vida", pero tocadas, transformadas por la experiencia de las plazas, llevándose el cambio con ellas. La metáfora sugería entonces un desplazamiento de la mirada: ¿y si dejamos de buscar el 15M solamente en el interior de lo que se llamaba "movimiento 15M" (comisiones, asambleas, espacios de coordinación) y miramos también más allá?

Y creo que, efectivamente, la práctica de la posibilidad política que abrieron las acampadas se actualizó más tarde por fuera de la etiqueta 15M: en las mareas de defensa de lo público, en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y en otras muchas experiencias más, no necesariamente tan visibles y conocidas.

¿Qué tipo de posibilidad política abrió el 15M?

El núcleo básico de la experiencia fue, según mi interpretación, lo que hemos venido llamando una "política de cualquiera". Me explico. En nuestras "democracias" occidentales, la política de los políticos se conduce en buena medida como una gestión "experta" de las necesidades "fatales" del capitalismo global (y, en el caso de la crisis, hemos visto las consecuencias más devastadoras de esto). El 15M desafió en primer lugar esa idea-práctica de la política ("no nos representan"), poniendo otra en su lugar: la política como posibilidad al alcance de cualquiera, como pregunta (encarnada, práctica) sobre la vida común al alcance de cualquiera.

¿En qué sentido dices que ahora tienes más claro a qué te referías cuando hablabas del 15M como "clima"?

La posibilidad política del 15M se volvió contagiosa. La metáfora del clima pretendía simbolizar ese "proceso de subjetivación". ¿Qué significa esto? Un proceso de transformación de los modos de ver y vivir. Una redefinición de la realidad: lo que se tolera y lo que ya no se tolera, lo que se que ve y lo que no se ve, lo que es posible y lo que no, lo que importa y lo que nos deja indiferentes, etc. Un fenómeno difuso, expansivo, "climático", que no se podía acotar en los límites de ninguna estructura u organización. Me parece que otras nominaciones del 15M -como "movimiento social", "sociedad civil", "mayoría social", etc.- neutralizan su potencia y especificidad.

¿En qué sentido?

"Movimiento social" remite, al menos en el uso más corriente de la expresión, a militantes y grupos de militantes, sin embargo el 15M era un espacio abierto a cualquiera, donde los militantes que participaron lo hicieron como uno más y los que quisieron "dirigir" se frustraron enseguida.

"Sociedad civil" remite en la versión corriente al conjunto de actores particulares que miran por sus intereses, pero el 15M ponía en el centro una pregunta por lo común, no la defensa de intereses, de "partes" de la sociedad, de identidades ya constituidas.

Y "mayoría social" se refiere a un fenómeno cuantitativo y de opinión pública, cuando en el 15M no había por un lado actores y por otro espectadores (ni siquiera "interactivos"), sino una afectación común y compartida entre un sinnúmero de personas, con distintos niveles de intensidad y distintas formas de elaboración.

Ni grupos militantes, ni "partes" de la sociedad, ni opinión pública, yo diría que el 15M era un espacio abierto y expansivo de politización de la vida.

¿Fue ese clima 15M una respuesta a la crisis, a la corrupción de los políticos, al desplome de las clases medias...?

De ningún modo una respuesta automática, resultado de la gravedad de la situación y de la deslegitimación de los poderes, como  se piensa a veces desde la izquierda (que les pregunten a los italianos, a los franceses, a los ingleses, etc., sometidos más o menos a las mismas "condiciones objetivas", si esto funciona así).

Me parece que la afectación -más que el interés o la identidad- es el primer motor de cualquier proceso de subjetivación. Sentir un problema como problema común. Sentir que algo pasa y te pasa, que hay que hacer algo al respecto de eso que pasa y nos pasa. La afectación es la antesala de la acción. No hay nada evidente o automático en este proceso. 

¿Y quiénes se sintieron afectados, quiénes son los "indignados"?

Pienso que la afectación redefine radicalmente los términos de la pertenencia a un colectivo o a una comunidad. ¿Quién formaba parte del 15M? No "estos" o "aquellos", los "antisistema" o los de "izquierda", la "clase obrera" o la "clase media", sino cualquiera que se sintiese afectado y tocado, interpelado por las preguntas y las afirmaciones que hacía el 15M y por su forma de plantearlas.

Un nuevo "sujeto político", por tanto, que no cabía en las identidades previas (de ahí lo de "ni de izquierdas ni de derechas" que tanto chirrió a la izquierda más dogmática). Una comunidad de sensibilidad, no tanto sociológica, ideológica o identitaria.

Así, decir "clima" era como decir: no hay dentro/fuera, no hay actores/espectadores, no hay activistas/gente normal. Hay un proceso de transformación, desencadenado por una afectación sensible hacia problemas que de pronto percibimos comunes, en el cual cualquiera que se sienta concernido está invitado a formar parte. Cualquiera, en ese sentido, puede ser un "indignado" o formar parte del "99%", por citar dos de los nombres propios que se dio el 15M.

Y pocos movimientos efectivamente más transversales -es decir, más capaces de trazar una diagonal que atraviesa las divisiones sociales, la diagonal de lo común- ha habido en la historia de la política en la España reciente.

¿Cómo se transmite un movimiento así?

A propósito de los procesos y las ideas que prepararon la Revolución francesa, Hegel hablaba de "una penetrante infección" que se apoderó finalmente del cuerpo social (cortando su cabeza). Salvando las distancias y con perdón de Hegel, creo que en el 15M se trataba de algo así.

La fuerza del 15M tenía mucho más que ver con la capacidad de "contagiar" una serie de preguntas por lo común y ciertas maneras de hacer (igualitarias, incluyentes, etc.) que con el cálculo estratégico sobre el impacto de tal o cual mensaje, de tal o cual gesto, de tal o cual guiño en la "opinión pública". Una contaminación horizontal, a través de palabras, de imágenes, de encuentros entre los cuerpos, de acciones...

Se trataba más de conmover, de "poner en movimiento", que de lograr la simple adhesión de los demás. Como el torso de Mileto según el famoso poema de Rilke, el 15M decía a quien lo miraba: "debes cambiar tu vida". Un movimiento más poético que pedagógico o propagandístico, por tanto. Y sin embargo, sin ningún plan maestro, ninguna estrategia de marketing y cero lecciones de "estilismo", el 15M atravesó la sociedad entera con su ejemplo, incluidos los medios de comunicación, pero sin subordinarse a ellos o "espectacularizarse".

 

Acampada Sol, mayo-junio 2011

Acampada Sol, mayo-junio 2011

 

No sé si te diste cuenta, pero hablas todo el rato del 15M en pasado, ¿ya fue?

Me salió espontáneamente así, la verdad. Diría que la posibilidad política que nos regaló el 15M -política en primera persona, política de los anónimos, heterogénea al sistema de partidos, que se dirige al otro como un cómplice y un igual, no como espectador-votante o una víctima, sin representación-delegación, a partir de las situaciones mismas de la vida, etc.- no ha desaparecido ni mucho menos, pero está oculta. Como en un eclipse... un eclipse de Sol.

Ahora lo que está en primer plano, efecto indirecto del proceso de subjetivación, es un estado de opinión-emoción que podría traducirse en votos y cambiar de manos el poder político en favor de los nuevos partidos, lo cual tampoco es moco de pavo y ojalá ocurra. Yo votaré a quien haya que votar para ello, se juega algo bien importante, pero votar no es "cambiar tu vida", son cinco minutos.

¿Qué pasó ahí?

Creo que hemos pensado poquísimo al respecto. Hay una respuesta estándar: de pronto las politizaciones 15M se toparon con un "techo de cristal" (el cierre del sistema de partidos a cualquier cambio), hubo impasse y desánimo, y entonces pasamos a otra fase, el "asalto institucional" para abrir el cerrojo (Podemos, etc.). Para mí esa respuesta es un auténtico "tapón" del pensamiento. No lo deja avanzar.

¿Cómo fue bloqueado el 15M, qué es lo que no pudimos o supimos elaborar, qué hizo obstáculo dentro y fuera de nosotros mismos? Son preguntas abiertas. El "fracaso" del 15M (y hablo ahora en un único sentido, muy preciso: sus problemas para durar) es un asunto aún por pensar.

"No se puede estar permanentemente movilizado", dice siempre Slavoj Zizek a propósito de los movimientos autónomos, como los zapatistas.

Por aquí se habla en el mismo sentido de “elitismo democrático”. Es la idea de que “no todo el mundo puede hacer política” porque no todos tienen el tiempo, los recursos y las capacidades necesarias para ello. Y que, por tanto, la posibilidad política que abrió el 15M es sólo “para unos pocos privilegiados” y lo más “democrático” sería instituir buenas formas de representación-delegación del pueblo incapaz.

Así, en lugar de pensar más a fondo (a partir de experimentos y prácticas) qué formas de organización o compromiso podrían hacer la acción política máshabitable para cualquiera, y no sólo para militantes o activistas, se reproducen las distinciones entre cuerpos aptos y no aptos para la política, justificando las formas de la política clásica (los líderes y los intelectuales que saben al mando) y cerrando los problemas.

Es una posición profundamente elitista, en nombre paradójicamente del anti-elitismo. La política siempre, siempre, siempre ha sido un desafío de los supuestamente "no aptos" (mujeres, esclavos, obreros) a esta distribución jerárquica de las cosas. Una ruptura con todas las posiciones y discursos conservadores, es decir, victimistas y victimizantes, que clavan a cada uno en "su lugar".

Por último, ¿cómo piensas la relación entre los nuevos partidos y el 15M?

Lo veo así: son siempre esos procesos de subjetivación (como el 15M) los que abren y redefinen el marco de lo posible, también para los gobiernos. Es decir, Podemos y los demás dispositivos electorales juegan -mejor o peor, no me meto en eso ahora- en el marco de posibilidades que ha abierto y configurado el clima 15M (deslegitimación del Régimen del 78, revalorización de lo público, cierto deseo de cambio, etc.). Lo mismo pasa, o esa es al menos la imagen que me hago, entreSyriza y Syntagma, entre los Kirchner y el 2001, etc. Es decir: sólo puede haber orientaciones progresistas "por arriba" si hay redefiniciones de la realidad "por abajo".

Pero esta dialéctica no es algo que se de o deba darse "una vez sólo, al comienzo" ("gracias al 15M es posible Podemos, muy bien, es innegable, pero ahora ya nos encargamos nosotros, volved a casa"), sino que debe actualizarse una y otra vez. Imaginemos un gobierno progresista que decide desobedecer (al menos en parte) la tiranía la deuda. Imaginemos que la Troika se cabrea y cierra (aunque sea un poco) el grifo del crédito. ¿Imaginamos vivir "más pobres" con tal de vivir más iguales y más libres? Ese cambio subjetivo, que redefine la pobreza y la riqueza, la vida deseable, no se decreta "desde arriba", sino se suscita "desde abajo". Sin esos procesos de nueva subjetivación, las posibilidades de los gobiernos son muy limitadas.

En definitiva, hay una inercia en el Estado y sus instituciones que lo arrastra todo consigo. Y creo que sólo podremos alterar esa mecánica con nuevos movimientos (autónomos con respecto a los tiempos, los lugares y la agenda estatal) que desafíen nuevamente lo establecido, que redefinan nuevamente la realidad, que redistribuyan nuevamente lo deseable e indeseable, que hagan posible (y razonable) nuevamente lo imposible. Y confío en que las nuevas fuerzas polítican sean capaces de hacerse porosas a ese afuera, necesariamente conflictivo, sin tratar de cooptarlo o destruirlo. A ellas también les va la vida en ello.

Otros textos de Amador Fernández-Savater sobre el 15M:

"Fuerza y poder. Reimaginar la revolución"

"La Cultura de la Transición y el nuevo sentido común"

"Política literal y política literaria (sobre ficciones políticas y 15M)"

21/05/2015 - 20:38h

 
Portada :: España
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-04-2015

 

 
La carta que nos queda: republicanizar el populismo
 
eldiario.es
 
                                                                                   
 

De la noche a la mañana, y tras las elecciones andaluzas, la situación de Podemos se ha complicado. Íbamos a ganar en una guerra relámpago, y, de pronto, nos vamos a ver envueltos en una interminable guerra de trincheras, en una especie de doble bipartidismo. Es de temer, además, que en este tipo de contienda, el tiempo nos va a desgastar más que a nuestros adversarios, puesto que tenemos más enemigos y menos recursos. El motivo de que nos encontremos de pronto en esta situación no se debe (fundamentalmente) a que Podemos haya hecho nada mal, sino a que los demás han hecho algo bien. Era de esperar que no permanecerían eternamente de brazos cruzados, viendo cómo Podemos crecía y crecía en las encuestas. Han movido ficha. Y han hecho una jugada muy buena, un jaque en toda regla. El Ibex 35 ha logrado colocar a Ciudadanos en la "centralidad del tablero". Qué injusto y qué paradójico es todo. Ciudadanos se ha colado precisamente en un lugar que a Podemos le había costado un esfuerzo sobrehumano construir. Y les ha salido gratis. Más que gratis, han hecho un negocio bárbaro. Podemos ha construido una casa contra viento y marea y ellos la han ocupado tuneándola con los medios de comunicación a su favor y el dinero de los empresarios.

En un reciente artículo –y en un debate que tuvimos en la UCM–, Alberto Garzón venía a decir –con inteligencia y amistad, como siempre– que nos estaba bien empleado. Podemos se habría concentrado en ser una mera "maquinaria electoral" que "reflejaría" el "deseo de cambio" de la población. Ese mismo papel lo puede hacer igual Ciudadanos y de manera más presentable en sociedad. Podemos se habría esforzado en un discurso "controladamente ambiguo" para no perder la transversalidad. Al final, sus portavoces se han visto tan atados de pies y manos por esta indefinición, que cada vez más se limitan a repetir como loros argumentarios predefinidos, sin atreverse a dar un paso en falso. Están paralizados. Antes, la presencia de un tertuliano de Podemos en la televisión disparaba las audiencias; ahora, cada vez hay más gente que cambia de canal: se les nota demasiado que no se atreven a decir nada definido, salvo el sempiterno monotema de la lucha contra la corrupción. Lo malo es que este tema también se vuelve contra Podemos, desde que un puñado de periodistas muy bien pagados logró convertir el no caso Monedero en un estrambótico escándalo moral. En cambio, Ciudadanos, financiado con el dinero de la mafia empresarial, aparece impoluto. Las frases vacías y la ambigüedad se les van a dar a ellos mucho mejor que a los de Podemos. Lo del "deseo de cambio", también, porque pueden proponer un "cambio sensato". Lo de la lucha contra la corrupción, no digamos, puesto que no van a tener periodistas en contra.

O sea, han movido ficha y lo han hecho muy bien. Hay que resaltar que esto no es precisamente un síntoma de que Podemos haya hecho algo mal, sino todo lo contrario. A diferencia de lo que sugería Alberto Garzón –empeñado en que la ambigüedad se volvía ahora contra Podemos–, hay que decir que, para la izquierda, el hecho de haber obligado a "la casta" a tomarse la molestia de tener que mover ficha es ya un éxito que no tiene precedentes desde 1936, o –para ser más justos– desde que tuvieron que aplicarse en destruir mediáticamente a Anguita en los años noventa. Esto no es un consuelo, desde luego, pero sí indica que el remedio no habría sido la "pedagogía política" de IU, sino todo lo contrario. Desde luego, el discurso de IU –y no digamos del PCE– es más difícil de reconvertir en cosas tales como Ciudadanos, pero es que nadie va a tomarse la molestia de intentarlo, porque allí no se juega ninguna amenaza política. Eso demuestra que la supuesta "ambigüedad controlada" que denuncia Garzón, no ha sido, por ahora, un desacierto.

Por ahora, porque, sin duda, una vez que Ciudadanos ya está ahí, hay que replantear las cosas. ¿Qué hacer? Muchos dicen que hay que regresar a un discurso franco y abierto de propuestas bien definidas. Ahora bien, esto es algo muy difícil sin desplazarse demasiado a la izquierda en el imaginario político de los votantes. Es un dilema muy viejo para la izquierda. A nosotros siempre se nos ha pedido el más difícil todavía. Puesto que somos de izquierdas, por lo visto, tenemos que ser pobres como ratas y, por tanto, ganar las elecciones sin dinero. Por lo mismo, tenemos que ser honestos y sinceros, así es que nada de ganar las elecciones mintiendo. Mientras tanto, las derechas tienen derecho a mentir, a robar, corromperse o financiarse ilegalmente, que para eso son de derechas. Las derechas tienen derecho incluso al populismo. Ahí está Esperanza Aguirre con su sofá hinchable, sentándose a charlar con los transeúntes que pasan por ahí. O Rajoy entrando en las casas de los vecinos a dar las gracias por el esfuerzo que han hecho con la crisis. O Pedro Sánchez saltando en paracaídas, escalando el Peñón de Ifach o participando en programas telebasura. Dan mucha vergüenza ajena. Maduro en Venezuela no ha llegado a tales extremos. Los únicos que no tienen derecho al populismo, mira tú por dónde, son precisamente esos a los que se llama populistas. La verdad es que Podemos, en este momento, es el partido menos populista de todos, aunque es al único al que los periódicos se lo reprochan.

Llevamos desde la Transición sufriendo una tras otra políticas de extrema derecha y siempre se nos ha dicho que eran de centro, a veces de centro derecha, a veces de centro izquierda. ¿Acaso han salido alguna vez a decir que iban a asfixiar la enseñanza pública o la sanidad estatal o a acabar con los derechos laborales? No, han dicho siempre que iban a acabar con el paro y mejorar la eficiencia de la sanidad y la educación. Esperanza Aguirre ha dicho con toda la jeta que no se ha recortado ni un solo euro en profesores y se ha quedado tan ancha. En cambio, nosotros, si quisiéramos hacer una política de izquierdas (no ya de extrema izquierda), tenemos que decir la verdad. No podemos colar una política de izquierdas diciendo que es de centro, porque eso no es propio de gente de izquierdas. Y bueno, en parte es cierto, aunque se nos exije entonces un numerito de circo: ganar sin dinero y diciendo la verdad.

Podemos –al contrario de IU y otras fuerzas de izquierda–, por ahora, lo había conseguido. El problema ha venido al irrumpir Ciudadanos. Ahora ya no vale con repetir el discurso anticorrupción. Hace falta montar un discurso con contenidos, comprensible, contundente y, al mismo tiempo, de sentido común. Y hace falta algo que sea clara y firmemente distinto de lo que pueda estar diciendo Ciudadanos.

Pues bien, yo creo que tenemos aún una carta que jugar. Es más, gracias a Ciudadanos, tenemos una oportunidad de oro, un as en la manga. Yo lo resumiría en "republicanizar el populismo", o en algo así como, "más Kant y menos Laclau". Nos queda aún un discurso muy preciso, que ocupa de forma natural la "centralidad del tablero" y que, al mismo tiempo, es inasimilable por Ciudadanos. Un discurso, además, para el que la crisis económica ha sido suficientemente pedagógica para una gran mayoría de la población. Se trata, sencillamente, de reinvindicar los derechos y las instituciones clásicas del pensamiento republicano, al mismo tiempo que se demuestra que son entaremente incompatibles con la dictadura de los mercados financieros en la que estamos sumidos. La izquierda siempre intentó inventar la pólvora, ese fue su máximo error. Se empeñó en construir un "hombre nuevo", a veces estajanovista, a veces maoísta, a veces guevarista, a veces deleuziano, foucaultiano o negrista, denunciando las instituciones republicanas de toda la vida como una superestructura ideológica ligada al capitalismo. Así, el derecho, la ciudadanía, las libertades individuales, la separación de poderes, el parlamentarismo, la democracia respresentativa en general, se identificaban como cosas burguesas, frente a las cuales había que "inventar algo mejor" (como dice Foucault en un famoso texto: "Primero destruyamos lo que hay, luego ya se nos ocurrirá algo"). El negocio era bárbaro desde luego: de este modo, el enemigo se apropiaba de Kant, Locke, Rousseau o Montesquieu y nosotros, nos quedábamos con Stalin y Mao o con algunas lúdicas ocurrencias herederas del 68.

Hay que decir que en la izquierda, de la transición para acá, el único que no cayó en esa trampa fue Julio Anguita. Y por eso le machacaron. Y ahora están machacando a Podemos, porque amenaza con seguir el mismo camino (aunque puede también seguir otros que creo que no llevan a ningún sitio). El camino, en fin, de reivindicar nuestro derecho a la ciudadanía y las instituciones del Estado de Derecho, precisamente, contra la dictadura de los mercados y los poderes financieros, para los que no hay ni ley, ni patria. No se trata de despreciar el parlamentarismo como algo burgués, sino todo lo contrario, gritar muy fuerte que tenemos derecho a un Parlamento que lo sea de verdad. Porque lo malo de nuestros sistemas parlamentarios no es que sean parlamentarios, sino que no es verdad que lo sean: son dictaduras económicas con una fachada parlamentaria. No hay que inventar una democracia más participativa, creativa o ingeniosa. Bastaría con crear las condiciones políticas en las que los poderes económicos tuvieran que someterse al imperio del poder legislativo, es decir, bastaría con que el poder legislativo fuera de verdad, lo que dice ser y no es.

Nuestro programa puede ser muy preciso, muy de centro y muy antisistema a la vez. Podemos, por ejemplo, revindicar el derecho de la gente a una verdadera separación de poderes. Es muy bonito eso de dividir el poder político muy orgullosamente, en unas condiciones en las que el poder no es político, sino económico. En una dictadura económica de los mercados, alardear de división de poderes es un sarcasmo. Y hay que denunciarlo. Podemos revindicar la libertad de prensa, denunciando con contundencia que no se puede llamar libertad de prensa a la dictadura mediática de tres o cuatro oligopolios. Es absurdo ir por ahí diciendo que en España no hay censura. Aquí no hacen falta tijeras, la mayor parte de los periodistas a los que habría que censurar están en el paro y no encontrarán trabajo en su vida. En esta dictadura mediática, si algún periodista sale rana, no se le censura, sencillamente se le despide. Eso sí que es censura, lo demás son tonterías de principiante.

Y así, sucesivamente, podemos ir defendiendo todas las instituciones de la ciudadanía como propias, denunciando que el capitalismo las convierte en una estafa. Es un discurso, si se piensa bien, muy naturalmente anclado en la "centralidad del tablero". ¿Sabéis qué defendemos los de Podemos? No somos nada ambiguos: defendemos que esto sea lo que tú dices que es. Defendemos que esto sea de verdad un orden constitucional, defendemos la soberanía del poder legislativo, defendemos la patria constitucional, defendemos el parlamentarismo, el poder de la palabra pública contra las negociación secreta de corporaciones económicas privadas, la libertad de prensa frente a la dictadura mediática en la que estamos sumidos... No es tan difícil. Defendemos que esta democracia, este Parlamento, este supuesto imperio de la ley, deje de ser una farsa. ¿Quién puede oponerse a semejante programa? ¿Y quién puede decir que es ambiguo? Por mi parte no veo ninguna ambigüedad en comprometerte a legislar de modo que los poderes económicos no tengan más remedio que cumplir la ley. Los medios son muy concretos y fáciles de explicar. Por poner un ejemplo: habilitar por oposición un ejército de inspectores fiscales encargados de establecer un auténtico tribunal de cuentas en este país. Convocar unos cuantos millares de plazas de peritos contables para la investigación judicial de los delitos económicos y la auditoría de los hospitales y colegios públicos que han sido privatizados, etc. Ante todo, y antes que nada, proponer una nueva ley electoral que acabe con la financiación que los bancos están aportando a los partidos políticos de su conveniencia. El problema en este país no solo es la corrupción. El problema es que hay demasiada corrupción que es perfectamente legal. Lo mismo respecto a la sanidad o la educación. No es cosa de ensayar una lista ahora, el programa está claro: cambiar leyes, legislar y legislar. Algo de lo más normal, pero que puede cambiar este país.

Nuestro mensaje es bien comprensible. En Podemos queremos salvar todo lo que Ciudadanos dice defender, pero salvarlo del modelo económico que Ciudadanos consiste en apoyar. Bueno, bonito y barato... concreto, firme y de centro. El más difícil todavía. 

Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/carta-queda-republicanizar-populismo_6_378022216.html



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Viernes, 03 Abril 2015 17:41

La revolución pasiva que padecemos

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La revolución pasiva que padecemos

La Marea

 

Todo cambia, nada permanece. Lo tenemos escrito y pensado desde la antigüedad, pues Heráclito de Éfeso ya nos explicó que no podíamos entrar y salir del mismo río pues ni nosotros ni el río seríamos los mismos. Pero también se ha escrito en la modernidad, y la tesis del materialismo histórico desarrollado por Marx pivota sobre esa constatación. Incluso lo cantó bellamente la gran Mercedes Sosa. Sea como sea, hay acuerdo en que todo cambia. Y los sistemas políticos no son ajenos a ese proceso. La pregunta más pertinente es ¿hacia dónde se cambia?

 

 
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El Congreso aprueba la Ley Mordaza y la reforma del Código Penal
 
con el apoyo del PPSOE. Catálogo de conductas prohibidas:
 
44 acciones que te costarán una multa

 
InfoLibre

 

La nueva Ley de Seguridad Ciudadana, aprobada este jueves en el Congreso, plantea multas de un máximo de 600.000 euros. Las sanciones ascenderán hasta 30.000 euros por impedir un desahucio o tomar y difundir imágenes de la policía.

La aprobación definitiva este jueves de la Ley de Seguridad Ciudadana, con los votos de PP y UPN y el rechazo de toda la oposición, pone fin a 16 meses de tramitación parlamentaria en los que el texto ha sufrido varios cambios con respecto al borrador original que presentó Interior en noviembre de 2013. La norma entrará en vigor el 1 de julio de 2015.

En unos casos han desaparecido del redactado algunas de las conductas más polémicas, como la que sancionaba los "ultrajes a España", y en otros se han rebajado las sanciones a imponer: concentrarse sin autorización ante el Congreso de los Diputados ya no será sancionado con un máximo de 600.000 euros, sino con un máximo de 30.000, siempre que se realice una "perturbación grave de la seguridad ciudadana", según informa Europa Press.

También se ha matizado la norma para establecer que serán multados quienes use graben a la policía y usen esas imágenes de manera que "pueda poner en peligro la seguridad personal o familiar de los agentes". 

Finalmente estas son las 44 razones por las que alguien podría ser sancionado con multas que van desde los 100 euros hasta los 600.000 siempre que no sea delito.

4 faltas muy graves: entre 30.001 y 600.000 euros

  • Manifestaciones no comunicadas o prohibidas ante infraestructuras críticas.
  • Fabricar, almacenar o usar armas o explosivos incumpliendo la normativa o careciendo de la autorización necesaria o excediendo los límites autorizados.
  • Celebrar espectáculos públicos quebrantando la prohibición ordenada por la autoridad correspondiente por razones de seguridad pública.
  • Proyectar haces de luz sobre los pilotos o conductores de medios de transporte que puedan deslumbrarles o distraer su atención y provocar accidentes.

23 faltas graves: entre 601 y 30.000 euros

  • Perturbar la seguridad ciudadana en actos públicos, espectáculos deportivos o culturales, solemnidades y oficios religiosos u otras reuniones a las que asistan numerosas personas.
  • La perturbación grave de la seguridad ciudadana en manifestaciones frente al Congreso, el Senado y asambleas autonómicas aunque no estuvieran reunidas.
  • Causar desórdenes en la calle u obstaculizarla con barricadas.
  • Impedir a cualquier autoridad el ejercicio legítimo de sus funciones en el cumplimiento de resoluciones administrativas o judiciales. Este punto sancionaría, por ejemplo, las concentraciones para impedir la ejecución de desahucios.
  • Las acciones y omisiones que impidan u obstaculicen el funcionamiento de los servicios de emergencia.
  • La desobediencia o la resistencia a la autoridad así como la negativa a identificarse a requerimiento de la autoridad o de sus agentes.
  • Negarse a disolver reuniones y manifestaciones en lugares de tránsito público cuando lo ordenen las autoridades competentes cuando concurran los supuestos del artículo 5 de la Ley Reguladora del Derecho de Reunión. Entre estos supuestos se encuentra "cuando se produzcan alteraciones del orden público con peligro para personas o bienes" por lo que podría emplearse esta infracción para sancionar los llamados escraches.
  • Perturbar el desarrollo de una manifestación lícita.
  • La intrusión en infraestructuras críticas (que prestan servicios esenciales para la comunidad) incluyendo su sobrevuelo, cuando se haya producido una interferencia grave en su funcionamiento.
  • Portar armas prohibidas o portar o usar armas de modo negligente y temerario o fuera de los lugares habilitados para ello.
  • Solicitar y disfrutar (por parte del demandante) de servicios sexuales en zonas de tránsito público, cerca de lugares destinados a su uso por menores (colegios, parques...) o en zonas que pueda generar un riesgo para la seguridad vial.
  • Fabricar, almacenar o usar armas reglamentarias o explosivos sin autorización así como la omisión o falta de eficacia de las medidas de seguridad o precauciones que resulten obligatorias.
  • Negarse a las inspecciones en fábricas, locales, establecimientos, embarcaciones y aeronaves.
  • El uso público e indebido de uniformes, insignias o condecoraciones oficiales, o réplicas de los mismos del equipamiento de los cuerpos policiales o de los servicios de emergencia que puedan generar engaño.
  • No colaborar con las Fuerzas de Seguridad en la averiguación de delitos o en la prevención de acciones que puedan poner en riesgo la seguridad ciudadana.
  • El consumo o la tenencia ilícitos de drogas, aunque no estuvieran destinadas al tráfico, en lugares públicos, así como el abandono de los instrumentos empleados para ello.
  • El traslado de personas, con cualquier tipo de vehículo, con el objeto de facilitar a éstas el acceso a drogas (las cundas).
  • Plantar y cultivar drogas en lugares visibles al público.
  • La tolerancia del consumo ilegal o el tráfico de drogas en locales o la falta de diligencia en orden a impedirlos por parte de los propietarios.
  • La carencia de los registros previstos en esta ley para las actividades con trascendencia para la seguridad ciudadana o la omisión de comunicaciones obligatorias.
  • Dar datos falsos para la obtención de las documentaciones previstas en esta Ley.
  • Incumplir las restricciones a la navegación reglamentariamente impuestas a las embarcaciones de alta velocidad y aeronaves ligeras.
  • El uso no autorizado de imágenes o datos personales o profesionales de autoridades o miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que pueda poner en peligro la seguridad personal o familiar de los agentes, de las instalaciones protegidas o en riesgo el éxito de una operación, con respeto al derecho fundamental a la información.

17 faltas leves: entre 100 y 600 euros

  • La celebración de manifestaciones sin comunicar a las autoridades, cuya responsabilidad corresponderá a los organizadores.
  • Exhibir de objetos peligrosos para la vida e integridad física de las personas con ánimo intimidatorio.
  • Incumplir las restricciones de circulación peatonal o itinerario con ocasión de un acto público cuando provoquen alteraciones menores en el normal desarrollo.
  • Las faltas de respeto y consideración cuyo destinatario sea un miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en el ejercicio de sus funciones de protección de la seguridad.
  • Hacer o incitar a actos que atenten contra la libertad e indemnidad sexual, o ejecutar actos de exhibición obscena.
  • La proyección de haces de luz, mediante cualquier tipo de dispositivo, sobre miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para impedir o dificultar el ejercicio de sus funciones.
  • La ocupación de casas y la venta ambulante no autorizada.
  • No denunciar la perdida o el robo de un arma.
  • Las irregularidades en la cumplimentación de los registros previstos en esta Ley con trascendencia para la seguridad ciudadana.
  • No tener la documentación personal legalmente exigida o no denunciar su robo o pérdida.
  • La negligencia en la custodia y conservación de la documentación personal legalmente exigida, considerándose como tal la tercera y posteriores pérdidas o extravíos en el plazo de un año.
  • Negarse a darle la documentación a la Policía.
  • Causar daños a bienes muebles o inmuebles de uso público o privados que estén en la vía pública.
  • Escalar edificios o monumentos sin autorización cuando haya riesgo de que se ocasionen daños.
  • La remoción de vallas, encintados u otros elementos fijos o móviles colocados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para delimitar perímetros de seguridad.
  • Dejar sueltos o en condiciones de causar daños animales feroces, así como abandonar animales domésticos en condiciones en que pueda peligrar su vida.
  • El consumo de alcohol en lugares públicos cuando perturbe gravemente la tranquilidad ciudadana.
Reforma del Código Penal

La otra normativa aprobada definitivamente ayer es la reforma del Código Penal presentada por el exministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, en septiembre de 2013 y la relativa al Pacto Antiterrorista. La reforma del Código Penal contempla una serie de modificaciones pactadas entre el PSOE y el Partido Popular tras la tragedia de Charlie Hebdo. Entre otras, la cadena perpetua -denominada en el texto prisión permanente revisable- para delitos de terrorismo con víctimas mortales y el aumento de la pena máxima de cárcel para delitos de enaltecimiento de terrorismo hasta los 3 años, con lo que las personas condenadas por este delito podrían ir directamente a la cárcel aun sin tener antecedentes penales. También incluye como delito el “adiestramiento pasivo”, en referencia a la visita de páginas web yihadistas.

La reforma del Código Penal supone que el 40% de los comportamientos que antes se consideraban faltas ahora pasarán a ser delito. El otro 60% de las faltas pasarán ahora a ser consideradas infracciones, recogidas en la nueva Ley de Seguridad Ciudadana, cuya tramitación administrativa tendrá que agotar esa vía y acudir a una jurisdicción menos garantista. Tanto la Ley de Seguridad Ciudadana como el nuevo Código Penal contemplan como infracciones con importantes multas, o delitos, acciones relacionadas con la protesta social, muchas de ellas popularizadas a partir del 15M, como la ocupación de entidades bancarias o las manifestaciones frente al Congreso o parlamentos autonómicos.

El Partido Popular ha sido el único en defender en el Congreso la entrada en vigor de la pena de prisión permanente revisable, a la que han tachado de medida “moderna” que trata de evitar “rigideces” y responde a los “problemas” de las personas. Un hemiciclo medio vacío ha asistido a un debate en el que el PP ha defendido que la cadena perpetua se trata de una medida apoyada por dos tercios de la sociedad, un apoyo que ha sido puesto en duda por la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA). Esta organización ha realizado una encuesta en la que se explican las condiciones del sistema penal, y en la que se muestra que, facilitando algunos elementos de información, sobre el coste de mantener en prisión permanente a una persona, los encuestados cambian su opinión sobre esta medida.

Leer también:

El nuevo Código Penal califica de “terrorismo” las filtraciones periodísticas

La ciudadanía como objeto de sospecha

Fuente: http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/03/26/las_conductas_que_sancionara_ley_mordaza_30441_1012.html

 



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Pacto feminista para las mujeres y para los hombres

 
 
 
Público.es

 

Cuando en España se plantean enardecidos debates y discusiones sobre los graves problemas que nos aquejan, que se convierten en portadas de prensa y en programas de televisión, en el amplio listado de derechos y avances económicos y sociales que la ciudadanía está reivindicando aquellos que afectan especialmente a las mujeres tienen mucha menos difusión y publicidad.

Pablo Iglesias es proclamado secretario general de Podemos tras obtener el 88,6% de los votos

 

MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

El hasta ahora principal portavoz de Podemos y líder de facto de la formación, Pablo Iglesias, ha sido proclamado oficialmente secretario general de Podemos, tras obtener 95.311 votos, el 88,6% del apoyo, en la votación celebrada esta semana, en la que han participado 107.488 simpatizantes.

Sábado, 01 Noviembre 2014 19:32

El programa "vacuo" de Podemos

Escrito por
 
Portada :: España :: Opinión
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2014

 

 
El programa “vacuo” de Podemos

 
 

 

La crítica a Podemos desde la izquierda no es que sea fácil, es que es entendida, comprendida y asumida por los dirigentes de Podemos, y en muchos casos compartida. Pero ellos han entendido que desde la cosmovisión de la izquierda tradicional era imposible conseguir cambiar la actual situación, que como mucho se podía aspirar a lograr un 15% de los votos. Es cierto que la mayoría de los dirigentes de Podemos son personas de izquierda, cuando no marxistas y comunistas, pero que han decido establecer como estrategia el formar una organización que cómo bien dijo Iñigo Errejón en Londres, “Podemos no es una coalición de grupos de izquierdas, y si me apuráis, tampoco es un partido de izquierdas”1 y que en palabras de Pablo Iglesias "el programa de Podemos lo habría firmado cualquier socialdemócrata" 2

 

Es decir, gran parte de los dirigentes de Podemos, estan asumiendo un programa mínimo – que entra en contradicción con su pensamiento-, no para ganar las elecciones, sino para lograr una hegemonía – cambiar el sentido común- que ha de desembocar en un proceso constituyente. Pues todo aquello que no fuese esto implicaría que Podemos es la nueva superchería política.

 

Claramente Podemos merece un respeto y una confianza gracias a quienes son sus dirigentes, es decir, yo si me creo que si Juan Carlos Monedero, Pablo Iglesias, Luis Alegre Zahonero, Carlos Fernandez liria alcanzasen el gobierno, harían lo mismo que hizo Hugo Chavez al ganar sus primeras elecciones, crear una asamblea constituyente, pero en ausencia de estos nombres, estaríamos ante el nuevo engaño de la socialdemocracia.

 

Bajo esta premisa – la única posible para la existencia de Podemos- el programa de Podemos es vacuo, pues nada mas vencer, el gobierno de Podemos pondría en marcha un proceso constituyente, que sería lo opuesto al que trajo la constitución de 1978, es decir, en lugar de construir una constitución en los salones, se haría en las calles, y si la labor de los militantes de Podemos – y de IU y Pce- durante este proceso será importante, mas aun lo serán las medidas que el gobierno de Podemos ha de poner en marcha para hacer que esa constitución sea real.

 

Y es este contexto el que tanto parte de los detractores ( por parte de la izquierda) como los simpatizantes de Podemos rechazan. Para ambos el programa actual de Podemos es el programa que Podemos pondría en marcha en cuanto gobernasen –pensamiento de los detractores- , incluso es el programa que haría real la nueva constitución –pensamiento de los simpatizantes.

 

Yo me sigo ratificando en que la única estrategia –coherente- de Podemos es ganar las elecciones, influir en lo posible –al igual que IU y Pce- en la asamblea constituyente, ganar de nuevo las elecciones postconstitucional y tras ello realizar un programa acorde para hacer real esa constitución construida por todos, programa que en ningún caso podría ser socialdemocrata, salvo en un caso. Y este caso ya ha sido señalado en numerosas ocasiones por parte de los dirigentes de Podemos: el actual capitalismo no permite ni siquiera un programa socialdemocrata. Es decir, en la actual situación no es necesario el realizar proclamas revolucionarias puesto que el solo intento de realizar medidas reformista socialdemócratas clásicas convertiría la situación en revolucionaria . En definitiva, actualmente para querer cambiar un poco es necesario cambiar todo, puesto que cualquier país que pretenda ser democrático y que la soberanía resida en el pueblo solo lo alcanza si deja de lado el modo de producción capitalista.

Notas:

1 http://www.laizquierdadiario.com/Si-me-apurais-tampoco-es-un-partido-de-izquierdas

2 http://www.lasexta.com/programas/sexta-noche/noticias/pablo-iglesias-quien-piense-que-ganar-elecciones-puede-cambiar-capitalismo-ingenuo_2014100500001.html

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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Portada :: España
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-10-2014

 

 
       Sobre las declaraciones del hispanista y escritor irlandés Ian Gibson
 
     "La democracia más miserable de Europa, es la democracia española"

 
 
 
 
Burgos Dijital

 

Hace unos meses, en el Auditorio Pablo Iglesias de la UGT, en Madrid, en una charla coloquio que sostuvimos los miembros de la Memoria Histórica, el hispanista y escritor irlandés Ian Gibson, autor entre otras biografías de la de Lorca y Machado, comenzó su disertación de este modo: "La democracia más miserable de Europa, es la democracia Española". Nacionalizado español, Gibson seguidamente, apostilló: "un país que tiene en sus cunetas y montes miles de fusilados de la Guerra Civil, no es un país democrático ni decente".

 

     

 
Portada :: España
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-10-2014

 

 
 
 
La Renta Básica es la medida más eficaz para erradicar la pobreza

 

«No dejar a nadie atrás: pensar, decidir y actuar juntos contra la pobreza extrema» es el lema de la ONU para el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

 


La Renta Básica es la protagonista en nuestro país en el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. La comunidad internacional, por resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, señaló el 17 de octubre como el día en el que se ha de poner especial atención en visibilizar la pobreza y a los pobres del mundo, así como las iniciativas de todo tipo que pretenden contribuir al objetivo de acabar con la indigencia, fundamental dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y de la agenda para el desarrollo después de 2015. Este año, el lema atañe particularmente a la lucha por una renta básica: «No dejar a nadie atrás: pensar, decidir y actuar juntos contra la
pobreza extrema».

 

Para el Movimiento contra el Paro y la Precariedad, la sociedad debe situar la erradicación de la pobreza y la exclusión social en lo más alto de las prioridades, y eso implica replantear el reparto de la riqueza a través de la acción de los poderes públicos. Para ello, la herramienta más eficaz, la que puede acabar de un plumazo con la pobreza extrema y la creciente exclusión social, es la Renta Básica incondicional. De ahí que los promotores de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) por una Renta Básica estatal hayan decidido sacar a la calle las mesas de firmas el 17 de octubre, uniéndose al clamor internacional por la erradicación de la pobreza.

 

El Congreso de los Diputados admitió a trámite la ILP por una Renta Básica el pasado 14 de marzo, fecha que abre el plazo de nueve meses de que dispone la ciudadanía para reunir más de quinientas mil firmas válidas que obliguen al poder legislativo a tramitar la aprobación o no del texto propuesto. La iniciativa propone un modelo de renta básica universal e incondicional implementado en dos fases, una primera de urgencia para que ninguna persona se quede sin cobertura económica por debajo del umbral de la pobreza (645 euros al mes), y una segunda que consistirá en la extensión del derecho a todos los ciudadanos y ciudadanas.



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Domingo, 19 Octubre 2014 12:07

Podemos debate su modelo de partido

Escrito por
 
Portada :: España
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-10-2014

 

 
 
 
 
Podemos debate su modelo de partido
 
 
 
Cuestiones de organización

 
 
 

 

Como demuestra el actual debate en el marco de Podemos, las cuestiones de organización no son de carácter técnico ni menos importantes que las que se refieren a la línea política o al código ético. Las cuestiones de organización son políticas pues afectan fundamentalmente a quién y cómo se toman las decisiones en una organización, qué tipo de disciplina interna se exige y qué derechos y competencias tienen los afiliados o inscritos, las organizaciones de base y los seguidores o, en el límite, cualquier ciudadano. Dado que lo político tiene que ver con la gestión de los asuntos comunes, con eso que solemos llamar el ejercicio del poder, nadie puede salvarse de las consecuencias de decisiones equivocadas o de metodologías poca respetuosas.

Los partidos al uso han demostrado su incapacidad para dar respuestas adecuadas a estas cuestiones. Por su parte Podemos ha emergido como un grupo nuevo que pretender hacer una “nueva política”; lo cual, en buena lógica, debería reflejarse en su organización: difícilmente va a hacer una nueva política que implique mayor participación y respeto para el ciudadano de a pie si no manifiesta esta actitud ante sus propios inscritos y simpatizantes, por no hablar de sus muchos e hipotéticos votantes.

Tres cuestiones me parecen especialmente relevantes en la actual discusión:

Primero

La portavocía única. No hay ninguna razón para que el portavoz sea solamente uno/a y no un pequeño equipo de tres, de cinco o de siete miembros. Defender que el portavoz sea uno solo implica cargar sobre esta persona una cantidad de trabajo y de responsabilidad a la que no va a poder atender. Por consiguiente delegará en las personas que tenga más cerca con lo que, al final, las tareas y responsabilidades recaerán sobre más de uno, pero esos otros no habrán sido elegidos sino que serán solamente personas de la confianza del líder. Ya sabemos de los errores de este tipo de personalismos, pero más allá de eso, parece evidente que siempre encontrarán soluciones más adecuadas tres personas que una sola, o cinco que tres.

 

Las portavocías colegiadas tienen el problema de que hay que hallar puntos de consenso y trabajar en equipo, pero ¿no es justamente el conseguir el bienestar de muchos lo que se pretende con la nueva política?, ¿y eso no exige negociaciones complejas entre formas distintas de ver las cosas o incluso intereses enfrentados?, ¿cómo va a poder una sola persona hacerse eco de formas diversas de entender las cuestiones si no está obligada a tenerlas en cuenta y a discutir incansablemente para hallar las convergencias? La idea del Uno reposa en concepciones teológicas y metafísicas afortunadamente pasadas de moda; ahora que nos hemos liberado de ellas en lo teórico, sería un desacierto que las mantuviéramos en lo político.

 
Segundo

La incidencia de los grupos de base o círculos. A mi modo de ver sería absurdo que en el organigrama final de Podemos los círculos quedaran como una simple base amorfa, sin incidencia en el esqueleto de la organización y sin una presencia activa reglada en la Asamblea ciudadana; que se los considerara simplemente como lugares de debate, pues es obvio que el debate en sí mismo tiene poco interés si está desvinculado de cualquier incidencia práctica y nadie se tomará la molestia de estar debatiendo para que luego el Consejo ciudadano territorial o estatal diga que “eso no toca”.

 

Entiendo que el nuevo Partido quiera distanciarse de los modelos de baronías territoriales que proliferan en los partidos al uso. Pero eso no exige que la única relación posible sea la relación directa entre cúpula y base, mediada por los medios de comunicación. Peor aún si la relación entre el Consejo ciudadano y los núcleos territoriales queda en manos, únicamente, de los Secretarios provinciales porque entonces las baronías se incrementarán en vez de diluirse.

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